Son aproximadamente, las cuatro y media de la tarde, uno que va con el estómago aún procesando la comida injerida en 3 minutos, pero caminas a paso ligero… (Que ganas tengo de verle ya!! Se pone tan contento cuando me ve!!!). Después de un abrazo y un beso…
- Papa, por aquí… (en su patio, él manda)
- No sé si podré seguirte. Medito dos segundos, concluyendo que mis miedos no pueden interferir entre mi niño y yo.
- Papa!!! Veeeeenn!! (No en vano te mira con cierta incredulidad… -será posible que no venga!).
- Voy… lo intento… (y te haces fuerte ante las adversidades, que si pequeños bichos voladores, telas de araña por doquier que a él parecen no afectarle… , zonas estrechas en las que dices… -por aquí no puedo cariño- , pero en realidad es un, me da vergüenza, ¡como me quede atascado!)
Pasadas las pruebas pertinentes, proseguimos el camino a casa, aunque deberíamos llamarle, “La Ruta”, sí sí, con mayúsculas, creo que el orden sería… Cole hasta que te echan, pastelería, parque, más parque, un poquito más… un por favor más parque, eso del por favor, te reblandece, y te pone a 0 otra vez, por tanto, te quedas un poco más… Y te repites… sigo siendo un pringao! Ahora que habla aún le encuentro más convincenteeee!!! Te dice… Un poquitoooooo, papaaaa, un poquito poofavó…. Con esa cara tan dulce, tan irresistible, e intentas ponerla a forma de contraataque, pero llega la dura realidad… él sabe ponerla mucho mejor que yo!!
Son las seis de la tarde y aun faltan tres cuartos de “La Ruta”… te consuelas pensando, que al final, él solo quería jugar un ratito. Consigues avanzar, evitando coger “La Ruta”, y esquivas todos los sitios conflictivos, quioscos, pastelerías, puestos de helados, video club (tienen piruletas en la puerta), y diversos tipos de comercios. Al final uno no sabe que es mejor… bueno sí, pero me refiero a cosas posibles!
Por fin en casa! Necesito cinco minutos, para cambiarme, refrescarme, y ese tipo de cosas que se hacen cuando se llega a casa. Él no los necesita, y por tanto, es mejor, por experiencia, que tenga algo que hacer o le mantenga ocupado… la verdad, a veces lo consigues y en otras ocasiones te acabas cambiando después de cenar.
Es un buen momento para el baño, disfruta muchísimo en la bañera… aunque aún no hemos podido controlar su tendencia a tirar agua fuera. Porque hay cosas que molestan, muchas, pero que te mojen las zapatillasss!!!! Claro que él se está riendo… y sabes que por ahora, no puedes vengarte… ya llegará su hora …
Cena, 5 minutos antes de poner la comida en la mesa pide nocilla… parece que hubiera estado esperando toda la tarde a aquel momento, el único en el que no se puede (así lo creo), sabes que si lo haces crearás un precedente muy peligroso… aunque éstos están para romperlos… ah no! Eso eran las leyes, claro! al final esto podría ser un excepción entonces!!! Una vez te has auto convencido de tu brillante razonamiento, y ante su insistencia, me pongo a hacer el pequeño bocadillo de nocilla, pero eso no te salva de tener que escuchar, moooolt, mooooolt, por parte de “mi niño”, (encima!).
Le das el bocata, diciéndole, que luego se ha de comer la cena y no habrá excusas. Como en tantas ocasiones, aseguramos demasiado. Hay veces que sí y otras que no, dejemos el desenlace, si comer… come cuando tiene hambre…
Ahora viene, el momento “Oasis”, así lo he denominado. Uysss, si parece que se duerme, tan tranquilo sentado en el sofá… (a mí se me pone la piel de gallina de la ilusión). Pues no. Ha sido un p. espejismo! Que capacidad de recuperarse, o regenerarse (al ser un poco bicho)…
Efectivamente, el oasis ha sido una vez más imaginario. Sí, es cierto, por momentos lo has llegado a tocar, pero no, te vas con tu zapatilla mojada, el plato de la cena lleno… y porque no, te cae en la zapatilla sopa del plato que no se ha comido, y para no ser drásticos, en la misma zapatilla, en la mojada aún. Él, ajeno a todo, sonríe, feliz, y eso hace a veces saca de quicio, otras, las más saludables, te ríes, finalmente, de todo lo malo, esto es lo mejor.
Por fin, parece… ahora sí, que tiene ganas de darnos descanso!!! … ay, de descansar él!!
Mi amor y mi vida,
Para mi niño…
Zefiní.